Sri Sri Gaura Nitai

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Santo Domingo

Conferencia SS Srila Virabahu Maharaja

26 de febrero de 2008

El proceso de Conciencia de Krishna no es inercia


Por Srila Virabahu Maharaja
Buenos Aires, Enero de 1991

Parte II

Transcripción cortesía de : Gustavo Medina cultura_vedica@yahoo.com.ar


Aquí se dice paro dharmah. Dharma significa la ocupación obligatoria que uno tiene que realizar. Se dice en las escrituras védicas que todo el mundo tiene el deber de hacer algo. Así que fíjense que lejos está esta filosofía de la inercia, de la inactividad. Que lejos está esta filosofía de recomendarle a la humanidad que no haga nada. “No hagan nada”, como Prabhupada indica acá, “simplemente siéntense a cantar”. Como nos oyen cantar tanto, entonces, la gente puede pensar que sólo cantamos. Y es un hecho que aunque no sólo cantamos, cantamos mucho. Estamos todo el día cantando. Todos los días cantando. Pregúntenles a los vecinos... [Risas], ellos nos han oído. Entonces, pareciera que lo único que hacemos es cantar y la gente piensa que somos vagos en ese sentido. Pero hay mucha gente, como el señor del que hablé antes, que sabe que no es así.

Hay mucho trabajo en la vida de conciencia de Krishna, pero, su-sukham kartum avyayam [Bg. 9.2]. Kartum, esta actividad (karta significa hacer, kartum avyayam) su-sukham: que esta actividad se realiza con felicidad, con alegría. Este trabajo se realiza con alegría. Por eso es diferente al trabajo de los animales. Hay una gran satisfacción en el trabajo de conciencia de Krishna y como la gente ve a los devotos que están felices, dicen “eso no es trabajo”, porque trabajo uno tiene que estar con la cara arrugada. A nadie le gusta ir al trabajo y a los devotos les gustan mucho sus actividades. Los devotos aprecian sus actividades, están siempre felices en sus actividades. Así debería ser, esa es la posición ideal. Y la gente no puede entender, no puede aceptar: “eso no puede ser trabajo porque yo sólo estoy así de feliz, a veces, los fines de semana, cuando no estoy trabajando. Y eso, si me dejan los niños”. Entonces, la gente no concibe, su-sukham kartum avyayam.

Una manera de medir nuestro adelanto espiritual es cuán satisfechos estamos en la vida espiritual, cuán contentos. Prabhupada decía así. A veces, si veía a alguno de sus discípulos con la cara un poco larga, inmediatamente le preguntaba, “¿Por qué no estás feliz? ¿Cómo es posible que no estés feliz? Algo estás haciendo mal, porque alguien que vive la vida de conciencia de Krishna tiene que estar su-sukham kartum avyayam, muy contento de sus actividades. Algo estás haciendo que no está bien, que no es lo que hay que hacer”.

Entonces, es muy fácil malinterpretar las afirmaciones de la filosofía de conciencia de Krishna, y por eso se recomienda que uno siempre tenga la compañía de los devotos. Esta filosofía, este conocimiento es tan bonito, es tan beneficioso para la humanidad, que simplemente tener uno de estos libros en la biblioteca, incluso sin abrirlo, simplemente tener uno de estos libros en la biblioteca, constituye un gran bien para el hogar donde se encuentra esta literatura. En El Néctar de la Devoción, uno de nuestros libros principales, se explica que aquel que tiene un libro de Conciencia de Krishna en su casa tiene a Dios mismo viviendo en ella. Es como tener a Dios en persona viviendo en ella.

Mucha gente habla de Dios, pero en conciencia de Krishna se da una cierta información jamás antes escuchada. Como, por ejemplo, que Dios puede decir algo que podamos malinterpretar. De hecho, ya hemos tenido esta experiencia. Vemos que una misma Escritura es explicada de diferentes maneras por diferentes personas. Como anoche, en el video que estábamos viendo, uno de los integrantes del público decía que por qué se hablaba de reencarnación si en la Biblia no se hablaba de reencarnación. Sin embargo, conocemos otros grupos de gente cristiana que dice que en la Biblia sí se habla de reencarnación. Así que hay tantas y diferentes opiniones. Por eso, uno no se debe acercar a la filosofía, uno no se debe acercar al conocimiento espiritual, a solas. Este conocimiento es tan bueno que cualquier tipo de contacto ayuda. Entonces, uno en principio lee el libro solo, y se espera que esa lectura lo anime a buscar la compañía de los devotos para poder entenderlo más. Para poder entender más. Estos libros son tan espirituales, tan fuera de este mundo, que cada vez que uno los lee, cree que lo está leyendo por primera vez. Cada vez que uno lee uno de estos libros, ve cosas que antes no había visto en sus anteriores lecturas. Es un conocimiento así de trascendental, porque se establece una relación entre el devoto y el libro, entre el devoto y el conocimiento. Se establece una relación. Este no es un conocimiento ordinario. No es conocimiento libresco, pero es un conocimiento muy práctico que describe nuestra vida perfectamente bien. Y según el estado de conciencia y las circunstancias de vida en que nos encontremos en el momento en que lo leamos las enseñanzas van a tener un significado especial para ese momento, para nosotros.

Este conocimiento no es ordinario, esa es la prueba de que viene de Dios. Pero para tener esa relación con este conocimiento, tenemos que estudiarlo, entenderlo, según el espíritu en que el autor lo presentó. Y por eso este Gita se llama “tal como es”, “El Bhagavad-gita tal como es”. Puede sonar pedante. No se le da ese título como una muestra de orgullo falso, como un signo de orgullo falso, de engreimiento, sino de protección al público. Porque en la vida espiritual, lo peor es ser engañado. Eso es lo último que uno quiere en la vida espiritual. Y, sin embargo, es muy frecuente. Quizás lo más frecuente, especialmente en esta época, debido a que la gente no está dispuesta a pagar el precio. Quieren conseguirlo todo barato, entonces, les venden imitaciones. Y la gente está contenta con sus imitaciones. Toman la vida espiritual como nada más una parte de su vida. La vida espiritual no puede ser una parte. La vida tenemos que vincularla con lo espiritual. Es como el aire: la respiración es parte del cuerpo, parte de la vida en el cuerpo. No podemos separar la respiración del cuerpo. Asimismo, la vida espiritual, el cultivo de conciencia de Krishna, es la respiración del alma. La nutrición del alma. Entonces es muy importante tener vida espiritual. Todos sentimos un gran vacío en este mundo y es por la falta de vida espiritual.

Ya tenemos mucha experiencia de haber buscado por mucho tiempo y, finalmente, haber conseguido. Ya tenemos experiencia de haber conseguido, no es que siempre hemos estado buscando y jamás hemos conseguido. Hay muchas metas que no hemos propuesto, muchas cosas que hemos querido conseguir, y las hemos conseguido. Las hemos alcanzado a esas metas y, sin embargo, hemos quedado insatisfechos. Todavía falta algo. Y lo que falta es vida espiritual. Al alma la estamos adornando de tantas maneras, sin darle alimento. Prabhupada daba el ejemplo, en el Primer Canto del Srimad-Bhagavatam, –uno de los primeros ejemplos que aprendimos de Srila Prabhupada–, del pájaro en la jaula. A veces los devotos representan esto en el teatro. El pájaro en la jaula: una señora que tiene un pajarito, y le compra una jaula de oro. Y se pasa días puliendo la jaula y cambiándola de posición, desempolvándola, y día tras día se ocupa sólo de la jaula y no le da nada de comida al pajarito. Y, lógicamente, el pajarito se muere. Entonces, este cuerpo material, la gente está tan preocupada, tan interesada, tan entusiasmada además, en cuidarlo, en protegerlo, incluso en nutrirlo, pero del alma nadie se ocupa.

Sólo vamos a poder conseguir la felicidad cuando nos ocupemos del alma. Pero incluso si estamos interesados en ocuparnos del alma, no puede ser de cualquier manera. Tenemos que ser sinceros. Si somos sinceros en cultivar nuestra vida espiritual –se dice en las escrituras que cuando una persona es sincera, Krishna le envía al maestro espiritual. Cuando una persona es sincera, sinceramente está investigando qué tiene que hacer en este mundo, Krishna le da al maestro espiritual. Por la gracia de Krishna se recibe al maestro espiritual y, luego, por la gracia del maestro espiritual se recibe a Krishna. Ese es el programa, ese es el proceso.

Sinceridad significa que el mismo entusiasmo que tengo para las cosas materiales lo voy a tener también, lo voy a poner al servicio de las cosas espirituales. Que lo mismo que yo estoy dispuesto a hacer por algo material, lo voy a hacer por lo espiritual. Es muy fácil entender esto. Todos hemos tenido experiencia de ver a una persona llorando desconsoladamente por alguna cosa de este mundo, por alguien en este mundo. ¿Cuántas veces no hemos visto a una madre llorando desconsoladamente por su hijo, alguna cosa relacionada con su hijo? Esto lo conocemos muy bien. ¿Cuántas veces no hemos visto a un amante llorando desconsoladamente, desesperadamente? ¿Cuántas veces no hemos escuchado de un suicidio en relación con eso? Entonces, vemos que hay tantos sentimientos intensos que hemos visto a nuestro alrededor o que nosotros mismos hemos tenido. Pero, ¿hemos visto alguna vez esos sentimientos expresados en relación con Krishna, con Dios?

Cada uno de nosotros, –algunos tenemos tantos años en el movimiento de conciencia de Krishna–, hemos sentido como tantas veces en el pasado, casi a diario, teníamos emociones tan intensas en relación con cosas materiales. Por ejemplo, la emoción que siente una persona cuando tiene un carro nuevo, un auto nuevo. Eso es tan común. Un reloj nuevo, un collar nuevo, un sari nuevo... [Risas]... un dhoti nuevo. Todas estas cosas nos producen emociones. ¿Hemos sentido esas emociones por las cosas espirituales? Alguien pudiera pensar que el dhoti es espiritual. ¿Hemos sentido esos intensos sentimientos por Dios alguna vez? Conocemos mucha gente. Tanta gente dice, “Dios, Dios, Dios...”, pero ¿hemos sentido esas cosas tan intensas que a diario sentimos en otros campos? ¿Lo hemos sentido por Dios, por Krishna, tantos años cantando Hare Krishna?

En el Bhagavatam se dice que aquel que no llora y no se le erizan los vellos del cuerpo cuando canta Hare Krishna, tiene el corazón de acero. Así que, ¿cómo vamos a hacer para que estos sentimientos surjan en nosotros? Esa es la preocupación del devoto de conciencia de Krishna.

Así que religión es una sola. Amar a Dios es la misma cosa. No es que hay amor americano, amor argentino. Prabhupada decía, igual que el oro: “No, no quiero ese oro porque es extranjero” –infiltración cultural. Asimismo el amor a Dios, si alguien siente amor por Dios; claro, hay diferentes grados de ese amor. En eso estriba la diferencia. Pero el camino es el mismo, el amor por Krishna es el mismo. Y, por eso, como religión finalmente lo que significa es amor por Dios, –a eso es lo que se reduce–, entonces, religión es una sola. Es la misma religión. Religión significa amar a Dios, llegar a amar a Dios. Todo lo demás son los elementos, los instrumentos, para llegar a ese punto. Y eso puede variar, pero el resultado tiene que ser el mismo.

Pero tenemos que analizar que tan cerca o lejos estamos de ese resultado. Y Prabhupada siempre estaba muy contento de ver a sus discípulos y, lo que siempre señalaba, “cómo a la gente le asombra que estos muchachos y muchachas...” Prabhupada siempre tenía mucha gente que se le acercaba y le decía eso. Decían que “estos muchachos y muchachas nacieron en nuestras culturas pero jamás tenían ningún interés por Dios, y, ahora, después que se relacionaron con usted, con su filosofía, ahora se han vuelto locos por Dios. Están tan interesados en Dios”. Entonces, esto tiene que estar ahí. Se tiene que notar el interés. Tiene que haber el interés, ese interés: cómo me mueve realmente lo relacionado con Krishna. Hemos visto en este mundo lo que la gente es capaz de hacer cuando realmente está interesada en algo. Entonces, ese mismo interés debemos tenerlo por Krishna. Tenemos que ver cómo ese interés se manifiesta en nosotros por Krishna, por las cosas espirituales, las cosas relacionadas con Krishna. Especialmente los devotos. Debemos cultivar una relación espiritual con los devotos.

Entonces, la vida espiritual, decíamos pues, –incluso cuando ya queremos tenerla–, si no estamos dispuestos a pagar el precio, vamos a ser engañados. Si no estamos dispuestos a pagar el precio que se exige, vamos a ser engañados. Y alguien nos va a vender otra cosa con el nombre de vida espiritual, y vamos a estar creyendo que estamos siguiendo un proceso espiritual pero si lo analizamos con sinceridad vamos a ver que no hemos experimentado esos grandes sentimientos por Dios, por Krishna. No tenemos esa experiencia. Seguimos muy entusiasmados con las relaciones materiales. Todavía nos palpita el corazón por las cosas y las relaciones materiales, y no vemos esa misma palpitación por Krishna.

Así que la enseñanza de estos versos de esta noche, –una enseñanza; estos versos son ilimitados– pero una enseñanza que hemos percibido esta noche es cómo las palabras de Dios, aunque vienen de Dios, necesitan ser explicadas por Sus devotos. Porque si no fácilmente uno puede confundirse, así como Arjuna necesitó una explicación. Él tuvo la oportunidad de que el propio Dios se lo explicara. Pero ahora, que no nos damos cuenta cómo Dios está presente, Dios Se manifiesta a nosotros a través de Sus devotos.

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